Temperaturas entre los 8° y 14° grados centígrados, así como constante lluvia es lo podría encontrarse la Selección Mayor de Costa Rica en su primer encuentro amistoso que diputará mañana ante su similar de Francia en la localidad de Lens, a partir de las 9 p.m. local (1 p.m. de Costa Rica).

A pesar de que se comenta que el sol ha acompañado a la Tricolor en su estancia por territorio francés, el instituto meteorológico de la localidad recomienda ir al estadio Bollaert con abrigos y protectores para los fuertes aguaceros que llegarían a engalanar el encuentro.

Se espera que para la hora del inicio del partido se cuente con una sensación térmica de 9° C, humedad del 77% y precipitaciones de un 90%.

Un recorrido por la historia de Lens

Aunque la ciudad de Lens tenga sólo 35.000 habitantes, su situación geográfica privilegiada en el centro de la región Norte-Paso de Calais le permite brillar sobre una aglomeración de más de 350.000 almas.

En el curso de los siglos y en razón de esta situación estratégica, Lens fue el centro de duros combates. Especialmente durante la primera Guerra Mundial, la ciudad fue destruida en su totalidad y perdió más del 50% de su población. Una población que había aumentado de manera espectacular durante la segunda mitad del siglo XIX, debido al descubrimiento y la explotación del carbón. A partir de 1850, Lens fue la sede de la sociedad hullera más poderosa de Europa y tuvo un desarrollo excepcional. Dicha expansión le permitió sobreponerse a la destrucción producida por las dos Guerras Mundiales y duró hasta los años sesenta. En 1962, Lens tenía una población de más de 42.000 habitantes.

Es precisamente en esta época, marcada por el comienzo de la decandencia de la industria hullera, que Lens inicia un formidable esfuerzo de modernización. Tal esfuerzo ha dado sus frutos y, desde hace algunos años, la implantación de nuevas empresas en Lens y sus alrededores ha conducido a una evolución espectacular. La mayor parte de estas nuevas industrias desarrolla su actividad en sectores punteros, tales como la agroalimentación, la distribución y la construcción. Paralelamente a este nuevo resurgir económico, la municipalidad de Lens también ha podido crecer convenientemente en sectores que abarcan la cultura, el deporte y la educación. Es así, por ejemplo, que la antigua sede las Hulleras de Lens fue puesta a disposición de la población por la municipalidad para crear en 1990 la Facultad de Ciencias Jean Perrin.

Proporcionalmente a su población, Lens es una importante ciudad universitaria, ya que 3.000 jóvenes cursan estudios superiores en sus diversos centros educativos.

Finalmente, en el terreno deportivo, especialmente en el fútbol, cabe evocar la inmensa pasión que los lenseños profesan por su equipo. En los días de partidos importantes, el estadio de Lens acoge más espectadores que la misma cantidad de habitantes que tiene la ciudad. El Racing Club de Lens, con su famosa camiseta «sangre y oro» (los colores del club), es el orgullo de una ciudad y una región. Una ciudad que lleva el fútbol en las venas.