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¿Qué seria del fútbol sin los hombres de negro?

“Seria un desorden como en aquellos años cuando se iniciaba el fútbol en donde no existía los árbitros, porque siempre debe de haber alguien que imponga justicia, sin árbitros un partido no tendría sabor de fútbol”, comentó Efraín Rodríguez, Coordinador de Arbitraje y ex árbitro.

Los hombres de negro están sobre el terreno del juego y tienen la potestad de imponer justicia mientras estén sobre él, una de sus decisiones puede cambiar la dirección del desarrollo y el resultado del partido en segundos, es por esto que su labor es sumamente importante.

Ese hombrecillo de negro tiene la autoridad de distribuir tarjetas, la amarilla para llamarle la atención al jugador y la roja para la expulsión total de la cancha, con la tarjeta levantada muy firmemente se mantiene ahí mientras cientos de personas le gritan y le chiflan pero mientras más lo hacen se ve mas seguro de si mismo.

Rodríguez afirma que un árbitro se da a respetar tomando buenas decisiones para que el jugador y la afición le tengan respeto, además de que debe de separar cuando estos se encuentran frustrados o están protestando para poder así tener un control del partido.

Al árbitro se le grita, se le ofende, se le insulta pero él sigue ahí mostrando que parece que no le importa lo que dicen. El árbitro debe luchar contra su miedo y “plantarse” en el terreno del juego para tomar la mejor decisión en menos de dos segundos.

“Si se siente miedo dentro de la cancha pero luego de unos minutos el miedo desaparece, además las buenas decisiones las logra estando concentrado y liberandose del miedo además de tener una buena ubicación para lograr una buena valoración de los casos, dijo Rodríguez.

La emoción y la belleza del fútbol están ligadas a ese poder gigantesco que posee el hombrecillo de negro y que sin él en el terreno, la práctica de fútbol seria 22 hombre en el terreno corriendo para todos lados sin ninguna dirección, discutiendo mas por las faltas que jugando y a lo último no va a haber ningún ganador ya que ninguno va a aceptar como legal la derrota.

Por todo esto es que la función de los árbitros es indispensable para que el juego pueda realizarse de una forma en la que haya alguien que haga valer las reglas, como en todos los casos debe haber alguien neutral para ser quien imponga las buenas prácticas.

Por: Joselyn Hernández R.

¿Qué seria del fútbol sin los hombres de negro?

“Seria un desorden como en aquellos años cuando se iniciaba el fútbol en donde no existía los árbitros, porque siempre debe de haber alguien que imponga justicia, sin árbitros un partido no tendría sabor de fútbol”, comentó Efraín Rodríguez, Coordinador de Arbitraje y ex árbitro.

Los hombres de negro están sobre el terreno del juego y tienen la potestad de imponer justicia mientras estén sobre él, una de sus decisiones puede cambiar la dirección del desarrollo y el resultado del partido en segundos, es por esto que su labor es sumamente importante.

Ese hombrecillo de negro tiene la autoridad de distribuir tarjetas, la amarilla para llamarle la atención al jugador y la roja para la expulsión total de la cancha, con la tarjeta levantada muy firmemente se mantiene ahí mientras cientos de personas le gritan y le chiflan pero mientras más lo hacen se ve mas seguro de si mismo.

Rodríguez afirma que un árbitro se da a respetar tomando buenas decisiones para que el jugador y la afición le tengan respeto, además de que debe de separar cuando estos se encuentran frustrados o están protestando para poder así tener un control del partido.

Al árbitro se le grita, se le ofende, se le insulta pero él sigue ahí mostrando que parece que no le importa lo que dicen. El árbitro debe luchar contra su miedo y “plantarse” en el terreno del juego para tomar la mejor decisión en menos de dos segundos.

“Si se siente miedo dentro de la cancha pero luego de unos minutos el miedo desaparece, además las buenas decisiones las logra estando concentrado y liberandose del miedo además de tener una buena ubicación para lograr una buena valoración de los casos, dijo Rodríguez.

La emoción y la belleza del fútbol están ligadas a ese poder gigantesco que posee el hombrecillo de negro y que sin él en el terreno, la práctica de fútbol seria 22 hombre en el terreno corriendo para todos lados sin ninguna dirección, discutiendo mas por las faltas que jugando y a lo último no va a haber ningún ganador ya que ninguno va a aceptar como legal la derrota.

Por todo esto es que la función de los árbitros es indispensable para que el juego pueda realizarse de una forma en la que haya alguien que haga valer las reglas, como en todos los casos debe haber alguien neutral para ser quien imponga las buenas prácticas.

Por: Joselyn Hernández R.