IMG_2591Si de cerca es difícil distinguirlas, dentro de la cancha aún más; solo se pueden identificar por el color de los tacos. La línea defensiva de la Selección Sub 15 femenina tiene un detalle muy peculiar o mejor dicho similar, ya que en esta posición juegan las gemelas Andrea y Camila Capmany Montealegre.

Ellas son las primeras futbolistas gemelas que visten los colores de la Tricolor. Andrea es defensa central y Camila lateral izquierda. Ambas juegan en Dimas Escazú, equipo de la Primera División femenina de Costa Rica.

Andrea y Camila tienen 15 años, son oriundas de Escazú y su papá Juan Carlos Capmany fue el encargado de inducirlas en el deporte, enseñándoles desde muy pequeñas a practicar fútbol.

“Nosotras les quitábamos las cabezas a las muñecas que nos regalaban y nos poníamos a jugar con ellas fútbol. Es un sueño hecho realidad que ahora las dos podamos estar en la selección y jugando juntas”, comentó Andrea, quien es la mayor por un minuto.

IMG_2600Ambas comparten la mayoría de los gustos, son aficionadas al Deportivo Saprissa y al Barcelona, les gusta el helado de Brownie y sueñan con jugar juntas en el Paris Saint Germain de Francia.

La música corre por sus venas, pero no desarrollaron ese talento, y responden con risas ante la pregunta por su apellido Capmany, ya que ellas son familia lejana de José Capmany, el cantante tico y mejor conocido como “el padre del rock” en Costa Rica.

¿Cómo les nació el amor por el fútbol?
Desde que estábamos pequeñas mi papá nos enseñó a jugar y desde ese entonces no hemos podido parar de practicarlo.

¿Cómo intentan que las diferencien en la cancha?
Bueno cuesta mucho pese a que Andrea tiene el pelo más largo y es más alta, pero nosotras lo que hacemos es que usamos siempre tacos de colores distintos para que nos diferencien así.

IMG_2512¿Qué tan diferentes son en gustos?
En realidad no sólo compartimos el parecido sino también los gustos, hacemos las mismas cosas y nos gustan los mismos equipos, no tenemos nada diferente.

¿Les gusta practicar otro deporte?
Nos gustan mucho los deportes y todo lo que sea hacer actividad física, pero lo nuestro es el fútbol, practicamos basquetbol y gimnasia, pero no fuimos buenas. Nuestros papás, en especial nuestra mamá Denise nos llevaban también a clases de danza y canto pero éramos un desastre (risas).

¿Qué beneficioso es jugar juntas?
Mucho porque nos conocemos muy bien, tenemos toda la vida jugando juntas y sabemos cómo apoyarnos. Es una bendición como hermanas poder apoyarnos en lo que necesitamos y dentro de la cancha nos entendemos muy bien, más aún que jugamos en la misma posición.

¿Conocen a otras gemelas que jueguen?
Sólo en el cole, tenemos compañeras de equipo que son gemelas y juegan muy bien, pero ya fuera de ahí no conocemos, creo que somos las únicas en los equipos de la Primera División.

¿Cómo se apoyan cuando una juega y la otra no?
Estamos siempre preparadas para eso y desde que nos convocaron a la Sele dijimos que era una posibilidad que una siguiera siendo convocada y la otra no, por eso tenemos que apoyarnos siempre, al igual si una tiene que jugar y la otra quedarse en banca desde ahí le toca ayudar a la que esté jugando para que haga un buen papel.