Quien es Adonay VindasDesde los 17 años, cuando comenzó a jugar fútbol salón (ahora fútbol sala), Adonay Vindas pintaba que iba a ser uno de los mejores jugadores que tenía el país en esta disciplina.

13 años después (tiene 30), este vecino de San Rafael Abajo de Desamparados, ratificó con su talento lo que proyectó en aquel momento y ahora es un referente a nivel nacional.

Vindas tiene siete años de estar casado con Karina Valverde, con quien tiene una hija de cinco años que se llama Luciana. Pasar tiempo con ellas es de los pasatiempos preferidos de este amante de las pastas y el pollo, platillos que su esposa le prepara para consentirlo, especialmente después de sus giras con la selección.

Este seleccionado nacional estudia Educación Física y uno de sus sueños es seguir ligado al deporte y enseñar todo lo que ha aprendido durante su carrera. Actualmente trabaja en una fotocopiadora en San Pedro de Montes de Oca.

ADONAY1¿Cuáles son sus retos?

Ahora lo más cercano es el Mundial y quiero llegar a un cuarto partido. Después llegar a un nivel que tuve antes, que siento que puedo lograrlo. Ya en un futuro llegar a dirigir y enseñar.

Con la madurez que uno va a agarrando se transforman los retos; más joven quería disfrutar, llegar a campeonatos, ganar campeonatos de goleo, ser notado en el país, ahora más bien quiero retribuir toda esa enseñanza que he adquirido.

¿Cómo inició su amor por el fútbol sala?

El amor se dio porque donde yo vivía se creó el equipo de Borussia; era un equipo de barrio donde quise pertenecer y jugar. Yo veía que por el lado de fútbol no se prestaban las condiciones como para seguir en ese deporte porque había que dedicarse solo a eso, entonces me fui metiendo más en el fútbol sala.

ADONAY2¿Quién es su mayor inspiración?

Mi hija y mi familia, la verdad es que yo por ellas (hija y esposa) trabajo día y noche; cuando salgo lo primero que pienso es en ellas y cuando me casé puse primero a ellas por delante de cualquier cosa.

¿Sueña con anotar en el mundial de Colombia?

El grupo tiene claro qué es lo que queremos, aquí estamos para hacer historia. A nivel individual uno siempre quiere hacer goles, pero mientras el equipo salga beneficiado es mejor.

Alguna anécdota que tenga…

En el mundial de Paraguay puse las tenis a secar en una ventana y cuando llegué no estaban, todo salió volando por la ventana desde un noveno piso y tuvieron que correr a conseguir unas tenis y otro uniforme; mi compañero de selección Jairo siempre me vacila con eso.