Cada día son los primeros que se levantan y los últimos que se acuestan. De ellos depende que los seleccionados tengan a tiempo los tacos, maletas, ropa y demás accesorios que necesitan.

En la Selección Nacional los dueños de la utilería tienen nombre y apellido: Randall Obando y Alberto Mena, dos personas que acumulan bastante experiencia en La Tricolor y que hacen su trabajo con la misma ilusión y motivación del primer día.

Obando es el coordinador del departamento de utilería de la Federación Costarricense de Fútbol; tiene 20 años en ese puesto y no se ve en ningún otro lado, que no sea junto a los jugadores de La Sele. Se puede considerar como una persona que ama su trabajo. Un caso parecido es el de Mena, quien ya cuenta con 17 años de experiencia.

Randall Obando“Para estos partidos se comienza con una logística bastante grande. Coordinamos todo lo que vamos a hacer en México y Honduras y estamos pendientes de detalles como si el equipo va a hacer reconocimiento y entrenamientos”, comentó Obando, quien ha estado en tres mundiales mayores (2002-2006-2014).

El coordinador de la utilería ha pasado por varias selecciones nacionales y hace 17 años está de lleno con la Mayor, donde ha vivido experiencias como Copa América, Copa Oro y eliminatorias mundialistas. No es en vano toda esa experiencia que ha acumulado, por lo que ya sabe cuánto tiempo antes deben de comenzar a prepararse para que todo salga de la mejor manera.

“Venimos trabajando para esto desde hace casi un mes, preparando todo para esta semana. Por ejemplo, solicitamos los uniformes con los que se jugarán, se enumeran, se mandan a serigrafiar, luego a la ropa de entrenamiento y a la de estar se le manda a poner publicidad”, agregó.

Acerca de la jornada laboral el utilero contó que son prácticamente de todo el día. “Por lo regular en estos días conforme se van acercando los entrenamientos comenzamos como a las seis de la mañana y nos vamos tipo seis de la noche. Ya cuando se está con el equipo se termina más tarde, pero la ventaja es que nos concentramos en el Complejo”.

Alberto MenaCon dos compromisos fuera del país la logística cambia y la atención aumenta de parte de los utileros, ya que deben de velar para que todo lo estipulado se lleve en el avión y al regreso deben de estar seguros de traerse todo. Son tan detallistas que controlan el peso de las más de 25 maletas que lleva la delegación.

“Llegamos al hotel y por lo general vamos a los entrenamientos. Eso es complicado porque hay que alistar todo lo que se ocupa en la práctica y salir corriendo hacia la cancha. Después recogemos todo y en el caso de la ropa hay que mandarla a lavar. Luego se reparten todos los accesorios para el día siguiente”, manifestó Mena.

De los detalles más importantes a tomar en cuenta es la lavandería, por esa razón es una de las primeras estaciones que buscan y coordinan. Una vez todo controlado, solo queda poner en práctica el plan para el día del partido.

“Ese día desde la mañana nosotros comenzamos a recoger lo que no ocupamos para dejarlo preparado porque cuando regresamos al hotel es muy tarde y por eso hay que dejarlo listo antes del partido. Vamos terminando tipo 2 de la mañana para el regreso”, agregó el utilero.