Tras enfrentar su tercer encuentro por tierras suramericanas la Selección de Fútbol Sala de Costa Rica cayó ante su similar de República Checa por marcador de 3 a 1, en un partido que más allá del resultado dejó una serie de anotaciones para tomar en consideración.

Que las desconcentraciones y la falta de definición de cara al marco no pase al final de cada encuentro una cara factura, es lo que pretende el equipo que dirige el director técnico Esteban Jiménez, por lo que más allá del resultado negativo ante los europeos, los seleccionados toman lo positivo para aprender de los errores.

“Fue un partido que sabíamos que iba a ser complicado, República Checa es una selección que se encuentra entre las mejores de Europa y lo demostraron dentro del terreno de juego”, acotó el guardameta de la Tricolor Álvaro Santamaría.

Uno de los jugadores de mayor experiencia del equipo costarricense aseguró que errores defensivos y desconcentraciones fueron los que los guiaron a la derrota.

“Lamentablemente caímos en una serie de desconcentraciones que llevaron a un gol que no tenía que entrar y a partir de ahí el partido se nos puso cuesta arriba, aunado a esto nos expulsaron a un jugador y los europeos aprovecharon ese hombre de más”, indicó el portero.

A pesar del resultado, Santamaría resaltó la actitud del equipo y el ímpetu por buscar la igualdad en el marcador.

“Destaco la intensión del equipo, que corrió en todo momento, incluso cuando tuvimos un jugador menos, por la expulsión de Alejandro Paniagua, seguimos buscando e intentando anotar para llegar al empate”, señaló el seleccionado nacional.

El portero cerró diciendo que cada encuentro en este torneo lo toman como un aprendizaje para seguir creciendo de cara a lo que será la eliminatoria mundialista.

Costa Rica disputará su cuarto partido por el Grand Prix este sábado 3 de febrero, cuando a partir de las 11 a.m. jueguen ante Bélgica.