Bradenton, Florida. Las miradas de asombro y de miedo no están de más. A los 15 años emprender el primer viaje de la vida emociona a cualquiera y trae consigo una extraña combinación de sentimientos. Es el caso de Julissa Bolivar en quien se ve reflejada la sensación del debut del grupo que conforma la sub 15 femenina.

Son 18 jugadoras, quienes en su mayoría experimentaron el vacío que se magnifica en el primer vuelo, además sentirán este martes a las 9 a.m. (hora tica) lo que significa vestir la camisa de la Tricolor y defenderla por primera vez en un partido oficial, cuando debuten en el torneo sub 15 femenino de la CONCACAF.

Julissa, oriunda de Los Ángeles de Parrita, también experimentó la primera vez de estar frente a una cámara, en una entrevista oficial para la Federación Costarricense de Fútbol (FEDEFUTBOL), en la que se desenvolvió sin ningún temor y con mucha confianza, así como espera hacerlo este martes cuando enfrente a Canadá.

“Ha sido una experiencia inexplicable, la verdad que estoy muy agradecida con Dios por darnos esta oportunidad”, dijo esta joven jugadora, quien es fruto del programa de selecciones regionales de la Federación que llevó con éxito hace dos años y donde tuvo que demostrar en cada etapa el por qué está hoy en esta convocatoria.

La ansiedad parece que quedó en el olvido y este grupo de jugadoras simplemente disfrutan de cada momento; a pesar de la edad tienen muy claro lo que quieren del fútbol y de la vida, sino que lo diga Julissa quien espera convertirse en una futbolista profesional, pero también desempeñarse en su otra pasión que se relaciona con los animales: la veterinaria.

“Admiro mucho a Shirley Cruz y me gustaría seguir sus pasos; sueño con jugar en Primera División, salir del país y poder comprar una casa. También me encantan los animales y quiero poder estudiar veterinaria”, dijo esta defensa central, quien en sus inicios en el fútbol se acostumbró a jugar rudo con su hermano y sus primos.

Llevar el escudo de la Federación y ponerse la camiseta de la Tricolor será una experiencia única para ella, aunque asegura que sus compañeras nunca olvidarán este viaje. “Ha sido increíble, desde la experiencia del avión en la que tenía mucho miedo, hasta poder debutar en el torneo, que esperamos darlo todo”, agregó la jugadora, quien no pudo contener la emoción cuando recordó la llamada que le hizo a su mamá el jueves anterior después de conocer la convocatoria.

Esta vecina de Parrita a su corta edad ve cumplidos uno de sus sueños, lo cual la motiva a seguir dándolo todo en la cancha y fuera de ella, al igual que el resto del equipo, el cual con muchas ganas realizaron el primer entrenamiento en la Academia IMG, sede del torneo de CONCACAF.

Durante la práctica, que se desarrolló esta tarde en una de las canchas del complejo, el entrenador Harold López afinó los detalles previo al debut, un anhelo para Julissa y sus compañeras, quienes no han dejado de disfrutar cada nueva experiencia que han tenido.