“Hay que soñar en grande, trabajar para tenerlo y dar gracias a Dios por ello”, así resumió el atacante de la selección mayor Jean Scott su llamado a la Tricolor, quien por primera vez portará en el pecho el escudo del conjunto nacional.

Dicen que los golpes ayudan a crecer como persona y a ser más fuerte para estar preparado para grandes cosas y así le está sucediendo al delantero Scott, quien aseguró que su presencia en La Sele es gracias a que todo en la vida le ha costado mucho.

“Los golpes que me he llevado me han ayudado a crecer, a ver las cosas desde otro punto de vista y creo que es lo que me tiene aquí. Vengo muy motivado porque siento que puedo aprender mucho”, declaró el joven de 24 años.

Y es que, aunque siempre ha trabajado con la ilusión de algún día ser parte de la Tricolor, se enteró de su convocatoria por la radio, mientras vendía “patí”.

“Honestamente no me esperaba ser convocado, pero cualquier jugador debe estar preparado para formar parte de La Sele. El día que dieron la convocatoria estaba vendiendo “patí”, había vendido en el estadio e iba de camino a entregar unos pedidos, en el club sabían y no me dijeron nada, me di cuenta cuando iba en el carro y escuché mi nombre, no lo pude evitar y me puse a llorar”, reseñó el delantero que en la actualidad milita en el Guadalupe FC.

Sobre los primeros tres días de trabajo con la selección Jean Scott comentó que se ha hecho énfasis en la transición de defensa al ataque, una idea de juego que está queriendo implementar el director técnico Gustavo Matosas.

“Los entrenamientos han sido muy intensos, pero siempre se saca algo productivo. He conversado con el profesor y quiere que juegue más tirado a la banda, en mí equipo no juego ahí pero tampoco es un puesto nuevo para mí”, señaló Jean Scott.

El delantero finalizó diciendo que la oportunidad de estar en la selección no la desaprovechará, aunque seguirá con su negocio de venta de “patí”, un producto que durante mucho tiempo le ha permitido llevar sustento a su familia.