Sharon Lobo es una niña de tan solo 14 años, amante del fútbol, que esta semana formó parte del Campamento de las selecciones regionales femeninas, que se realizó en el Complejo Deportivo Fedefutbol Plycem.

Pese a su corta edad, Sharon asegura que su vida es el fútbol, un deporte que, junto al estudio, le consumen todo su tiempo.

Aunque los tiempos han cambiado y la estructura del fútbol femenino va creciendo como la espuma, para Sharon la experiencia de arrancar su formación en el fútbol compitiendo con hombres no la cambia, debido a que le dejó muchas enseñanzas y hoy en día la tiene a las puertas de unirse a un proceso de selecciones menores.

“Empecé en una escuela de fútbol de hombres, porque no había para mujeres. Allí tuve excelentes compañeros y profesores, que me enseñaron muchísimas cosas. Jugando con la escuela me vieron y me ofrecieron entrar a la sub 13 de Grecia, no perdí la oportunidad e ingresé. A partir de ese momento comenzó mi sueño”, dijo la jugadora.

Su papá, a quien define como el típico mejenguero y buen aficionado, es a quien Sharon responsabiliza de transmitirle la pasión por el balompié desde muy pequeña.

“Mi mamá me dijo que aprendí a caminar en una cancha y nunca he faltado a un partido de mi papá, por eso creo que amo tanto el fútbol. Hoy en día es él quien más me apoya y me impulsa a seguir mi sueño de ser futbolista”, acotó Lobo.

Con mucha personalidad Sharon comentó que dentro del terreno de juego su posición es volante creativa y que durante un partido le gusta hablarle a sus compañeras para mantener al equipo arriba.

La joven aseguró que su admiración es para Gloriana Villalobos, una futbolista que también ha sido parte del proceso de selecciones menores y que se convirtió en una de las referentes de La Tricolor.

“Gloriana me parece que aparte de que se ve que es una gran persona, es una jugadora muy buena. Me identifico con ella en la cancha por lo que me gustaría llegar a ser como ella”, apuntó Sharon Lobo.

La seleccionada regional femenina indicó que la lucha es dura, pero que el estar en un último grupo de 33 jugadores, de más de 500 vistas durante todo el año, la llena de mucha alegría y le permite mantener vivo el reto de luchar por seguir en el proceso de selecciones nacionales.