Las recomendaciones de las autoridades sanitarias para permanecer en casa, evitar el acercamiento social, hacer teletrabajo y así colaborar con la no propagación del coronavirus, es algo que no escapa a la realidad de los futbolistas de las selecciones nacionales.

En este escenario se encuentran todos los jugadores de la Selección de Fútbol Sala, entre ellos Diego Zúñiga y Milinton Tijerino, quienes explicaron que no solo han acatado las indicaciones en sus hogares sino no que, a su vez, demuestran que es posible “tele-entrenar”. Medida que han tenido que tomar luego de sufrir la suspensión de toda actividad local e internacional, como el torneo Premundial de la Concacaf que estaba programado para mayo en Guatemala.

Los futbolistas se conectan para seguir juntos los entrenamientos brindados por el preparador físico de la Tricolor de Fútbol Sala, Marco Vega, quien fundamenta sus rutinas tomando en cuenta la carencia de elementos de gimnasio que podrían tener los jugadores en sus respectivos hogares.

“Les creamos rutinas que contengan circuitos de trabajos metabólicos, donde se valoran las capacidades físicas-anaeróbicas. Es un trabajo general, completo y que abarca la mayoría de los principales grupos musculares, y así intentar sostener un poco las pérdidas de fuerza o masa muscular en los seleccionados”, explicó Vega.

El aislamiento social trae un nuevo reto tanto para los preparadores físicos como para los jugadores, quienes se adaptan a este tipo de trabajos con el afán de guardar su salud y la de sus seres queridos.

“Hay que tener la mente fuerte y la paciencia de saber que todo estará bien, si de momento nos comprometemos a permanecer en casa. La comunicación con el cuerpo técnico y entre nosotros es bastante asertiva y provechosa, eso es un punto alto dentro de tanta incertidumbre. Los trabajos físicos y las rutinas son de alta intensidad y exigentes”, aseguró el seleccionado de Fútbol Sala Milinton Tijerino.

Opinión que comparte su compañero Diego Zúñiga, quien es claro al reconocer que “la adaptación a este nuevo método de trabajo ha sido compleja, sin embargo, no salir de casa ha sido la disposición de las autoridades y eso estamos haciendo. Nos mantenemos positivos y alertas”, dijo Zúñiga.

La mayoría de los seleccionados están acostumbrados a lidiar con problemas inesperados durante una temporada, como lesiones o tarjetas amarillas. La paralización de la competencia por esta situación del Covid-19 es algo que, según ellos, hará cambiar los planes marcados, aunque reconocen que el objetivo principal de asistir al Mundial de Fútbol Sala en Lituania está intacto.

“Es preocupante, claro, pero estamos moviéndonos. Tenemos la esperanza al igual que Costa Rica y el mundo entero de que esto pronto se estabilice, aún no sabemos cuándo arrancará la competición local ni la internacional, por lo que hay que estar preparado”, expresó Zúñiga.

Satisfechos de la buena y constante comunicación con el cuerpo técnico tricolor, estos futbolistas confirman las llamadas, chats y videos de trabajo guiados por el seleccionador, Carlos Quirós quien, a su vez, confía en que se retorne lo más pronto posible a los trabajos en campo.

A la espera de una reprogramación de la Liga Premier de Fútbol Sala y de la eliminatoria mundialista, los ticos se mantienen concentrados en casa ejercitándose y estudiando a los rivales que ojalá pronto puedan estar enfrentando: Canadá, Haití y San Cristóbal y Nieves o República Dominicana.