Los cuerpos técnicos de las diferentes selecciones nacional no han parado y en estos días de teletrabajo, los entrenadores de arqueros aprovechan el tiempo para estudiar a los porteros y las porteras de más alto nivel en el mundo; bajo la supervisión de Carlos Watson.

¿El objetivo? Analizar las características tanto físicas como psicológicas que deben tener los arqueros y arqueras costarricenses que lleguen a defender el marco de las selecciones. La competencia internacional es otra cosa y por eso, deben empaparse de lo que dictan los estándares del fútbol moderno.

Gabelo Conejo, Ricardo González y Eli Ávila pasan sus días frente a una computadora desmenuzando videos de los mundiales más recientes. Por ejemplo, al entrenador de arqueros de la Selección Mayor le toca analizar a los porteros de los equipos nacionales y a los de las selecciones que enfrentará La Sele en la eliminatoria.

“Me ha tocado analizar diferentes tópicos de selecciones, por ejemplo, los goles de los seis equipos que participarán de la hexagonal, los goles del Mundial de Rusia, análisis de los porteros de los cinco primeros equipos de la tabla acumulada del campeonato nacional y un análisis de los goles anotados y recibidos de los rivales en la eliminatoria”, comentó Gabelo Conejo.

Imagen Ilustrativa. Entrenamiento de La Sele Preolímpica en noviembre del 2019.

En el caso de Ricardo González, el análisis es igual de exhaustivo. Tanto él como Neighel Drummond y en conjunto con Gabelo, están encargados de ver a los porteros del futuro. Por eso es vital que tengan en el radar lo que demanda la competición internacional. Tienen claro que el arquero ideal para selecciones debe medir un metro y 85 centímetros.

“En el fútbol actual debemos darle un énfasis especial al biotipo. Ya tenemos establecido cómo debe ser el arquero de Costa Rica. Si bien es cierto, no podemos optar a tener arqueros de 2 metros, porque no son las características del costarricense, establecimos que un portero tiene que andar del 1.85 para arriba”, dijo Ricardo González.

Y agregó: “En selecciones nacionales, donde debemos competir a nivel internacional, es vital que tengamos porteros así. Ese es un detalle en el que nos hemos centrado. También en tener porteros integrales, porque el portero ahora es parte de un modelo de juego”.

¿Y en selecciones femeninas?

Eli Ávila es el encargado de trabajar con las porteras nacionales. Con el desarrollo del fútbol femenino en el país, el trabajo se le ha facilitado. En años anteriores era complicado encontrar porteras. Hoy, el país hasta exporta jugadoras en esta posición, como Noelia Bermúdez al Deportivo de La Coruña en España o Daniela Solera al KuPS Kuopio de Finlandia.

“He estado analizando el desempeño de las porteras del Mundial de Francia 2019. Eso muy importante porque así uno tiene una base. Nos enfocamos en verlas en cada partido y cómo se comportaron ante los goles; ya que por ahí uno basa los trabajos locales.

“Yo me enfoco en detallar las partes técnicas y tácticas de cada portera, cómo se desempeña en el juego y cómo ayuda al modelo de juego de cada selección. Lo más importante es el manejo que ella tenga”, comentó Eli.

Los preparadores de porteros de la Fedefútbol coinciden en que en este tiempo es complicado poder trabajar virtualmente con los y las arqueras. Sin embargo, ellos se han puesto a disposición para apoyarles en todo momento.