La Federación Costarricense de Fútbol designará un fiscal adicional para cada partido de Primera División, cuya labor será vigilar la correcta aplicación del protocolo sanitario elaborado por el Ministerio del Deporte, la UNAFUT y la propia Federación.

El fiscal llevará una lista con todos los requisitos, tanto de procedimientos como de infraestructura, para que los partidos se desarrollen de acuerdo con el estricto manual de bioseguridad.

Esta figura complementará el trabajo del Comisario de UNAFUT -que ya tiene tareas relacionadas con la logística del encuentro- y de otro fiscal de la Unión de Clubes que también estará encargado de la verificación del protocolo.

Para todos los efectos, el Comisario de UNAFUT y el árbitro central seguirán siendo la máxima autoridad, cada uno dentro de su competencia.

El representante de la Fedefútbol podrá hacer observaciones en el momento, sobre situaciones que puedan corregirse de inmediato, y además levantará un informe para la respectiva evaluación posterior.

Jorge Gutiérrez, Presidente del Comité de Licencias de la Federación (órgano encargado de avalar los estadios), recordó que incumplir el protocolo puede acarrear sanciones, como el veto a alguna cancha.

“En el Comité de Licencias vamos a revisar constantemente los informes, los avales no son por tiempo indefinido”, comentó Gutiérrez.

Por su parte, Rodolfo Villalobos, Presidente de la Fedefútbol, señaló que estos fiscales vienen a reforzar los controles para que el protocolo sea parte indispensable de cada encuentro de la Liga Promérica.

“Queremos ser garantes de que el futbol vuelva con las más estrictas medidas, que ya fueron aprobadas por las autoridades gubernamentales. Nos alegra que el deporte vaya regresando, por las miles de familias que dependen de la economía de este deporte, pero tenemos el compromiso de que sea bajo absolutas condiciones de seguridad”, indicó Villalobos.