Cuando estaba en la escuela descubrió el fútbol femenino; pese a que no era fácil de observar en televisión, ella se enteró de que había mundiales y empezó a conocer a una de las referentes del balompié femenino, Shirley Cruz. Desde ahí, no sólo se enamoró del deporte, sino también trazó una meta: convertirse en una jugadora mundialista.

Ella es Valeria Del Campo, seleccionada nacional Sub 20 femenina, quien está muy cerca de cumplir su sueño de representar a Costa Rica en el Mundial Sub 20 de la FIFA que se realizará en nuestro país y Panamá a inicios del próximo año.

“Cuando me di cuenta de que existían selecciones femeninas y que tenían la posibilidad de estar en un mundial, empecé a soñar con eso, jugar partidos mundialistas y estar al lado de Shirley también, que era a la que había visto en ese momento”, dijo Del Campo.

Ese sueño de pequeña la hizo querer ser mejor, la enseñó a no rendirse y a ser más fuerte ante lesiones y cualquier otra eventualidad. Ser jugadora de fútbol y querer estar en un mundial la retó.

A finales del 2019, Del Campo tuvo que afrontar un momento difícil de su carrera. Dos intervenciones quirúrgicas por una fractura de peroné y ruptura del ligamento deltoideo del tobillo de la pierna izquierda la alejaron de las canchas por seis meses.

La incertidumbre de recuperarse para el mundial y perderse el proceso preolímpico con la Selección mayor, la hizo trabajar más fuerte para estar a tiempo y la llenó de más ilusión con el año mundialista.

Valeria Del Campo en el centro junto a María Paula Salas y María Paula Porras

Valeria Del Campo en el centro junto a María Paula Salas y María Paula Porras

“El proceso fue diferente, lo inicié en las instalaciones de la Federación con los fisioterapeutas, pero vino la pandemia, me tocó venirme a casa y continuar con la recuperación acá. Fue complicado porque no tenía tanto equipo para trabajar, no podía salir, entonces fue algo más de voluntad propia para que finalizara de la mejor manera y ya estar de nuevo jugando”.

Valeria Del Campo, quien tiene 20 años, es de la Guácima de Alajuela, estudia Administración Pública en la Universidad de Costa Rica y describe que jugar play y leer son de sus pasatiempos favoritos. Aquí nos cuenta más detalles sobre su recuperación, el regreso a las canchas, sus inicios jugando fútbol sala y las expectativas mundialistas.

¿Cuándo empezó a jugar fútbol?
Desde muy pequeña jugaba con mis primos y familia. En la escuela siempre jugaba en los recreos y en sexto de la escuela tuvimos un torneo escolar. Conocí a alguien que trabajaba en Codea Alajuela (Comité de Deportes) y me invitó a entrenar con ellos en fútbol sala en el 2011. En el 2014 hice pruebas para estar en una selección sub 15 femenina y ya me quedé jugando fútbol 11.

Tras la lesión, ¿cómo fue ese regreso a las canchas?
Yo lo califico como un regreso soñado. Después de lesiones tan largas donde se pasa por tanto -en mi caso me tocó pasar por dos operaciones casi que seguidas y una recuperación en casa- volver a la cancha fue soñado. Ver a ver a mis compañeras después de tanto tiempo y de la cuarentena, fue un plus para este regreso.

¿Con cuánta expectativa afronta este año mundialista?
Las expectativas son enormes, desde muy niña he soñado con un mundial y existe la oportunidad muy cercana de lograrlo. Por mi parte, quiero trabajar muy fuerte para poder quedar en esa lista final para ser parte del grupo mundialista.
El hecho de que sea en casa, con nuestra gente le da un valor agregado.

¿Cómo se imagina este mundial sub 20?
Es complicado imaginárselo de una forma definida, me lo imaginaba con un estadio lleno, escuchando todo el apoyo de la afición, pero aún no sabemos si eso será posible, por lo que está sucediendo a nivel mundial. Pero más allá de eso, con lo que más sueño es con vernos avanzando a la siguiente ronda, vernos haciendo un excelente papel.
Puede observar el video de la entrevista con Valeria Del Campo.