Tres meses de trabajo completado, 57 sesiones de entrenamiento y competencia al máximo es el panorama que enfrenta actualmente la Selección masculina Sub-20 bajo las órdenes del técnico Vladimir Quesada.

Si bien cada semana hay cambios en la lista de jugadores, el objetivo principal del cuerpo técnico es inculcarles una y otra vez a los futbolistas la realidad que enfrentarán cuando llegue el momento de competir a nivel internacional.

Por eso, en cada sesión de trabajo les exigen en la marca, presión, actitud y mentalidad fuerte.

“Hemos tratado de aprovechar este tiempo para trabajar la parte del modelo de juego y tratamos de que semana a semana el jugador sienta que está compitiendo por un puesto”, indicó el preparador físico José Sánchez.

Por eso no es raro observar a miembros del cuerpo técnico hablando con los juveniles constantemente. Tienen un norte en el plan de trabajo, a pesar de que la incertidumbre rodea a este equipo, que no tiene una fecha definida para el premundial del área.

“Les pedimos intensidad porque la competencia internacional va a ser alta, entonces nada hacemos entrenando a mediana intensidad, lo hacemos pensando en una realidad a la que se van a enfrentar. Debemos cambiar el chip del jugador para que sea realmente competitivo y se refleje en la cancha”, añadió.

Por su parte, el jugador Royner Rojas (de Guadalupe FC) es uno de los rostros más constantes en las convocatorias de Vladimir Quesada. Ya debutó en Primera División y asegura que eso lo hace exigirse el doble para seguir respondiendo a la confianza del timonel.

“Los entrenamientos están bien intensos y cada uno quiere competir por un puesto. Todos quieren correr, meter y hay que hacer caso a las instrucciones del profesor. En el fútbol internacional la presión y la intensidad van a ser igual, por eso los entrenamientos los tomamos muy serio”, finalizó.