Cuidadosos de cada detalle dentro y fuera de la cancha. Así es como la Selección de Fútbol Playa trabaja en todos los aspectos físicos, tácticos, nutricionales y psicológicos.

La Selección volvió a la arena el pasado 13 de octubre tras más de 6 meses de inactividad, y desde entonces cada entrenamiento conlleva la mayor exigencia posible dentro de la cancha (en la parte física y técnico-táctica), mientras que fuera de ella, se cuenta con todos los recursos nutricionales, médicos y psicológicos para ayudarle al jugador a retomar de nuevo el nivel físico y ritmo de competencia.

Para el preparador físico de la Tricolor de playa, Alejandro Villalobos, antes del reinicio de los entrenamientos se planeó todo el trabajo que realizarán los seleccionados de aquí hasta el Premundial de la Concacaf, que está para principios del 2021.

“Tenemos aproximadamente 6 meses de preparación para llegar al Premundial, por lo que en este primer trimestre estamos priorizando la parte de fuerza corporal y el dominio del cuerpo, porque fútbol playa es muy técnico. Entonces, a mejor control corporal a través de la fuerza, eso le ayudará a ellos a desarrollarse mejor en la arena”, comentó.

Añadió: “Para el segundo trimestre, buscaremos con base en este primer trimestre potenciar el cuerpo, hacer todos los trabajos de fuerza explosiva, de potencia y cambios de dirección, que es todo el juego como tal”, comentó Villalobos.

Trabajos exigentes y enfocados en la parte física son los que se observan en estos primeros entrenamientos, que arrancan a las 5:30 a.m. y se repiten 4 veces a la semana en el Complejo Fedefútbol-Plycem.

“Empezamos con muchas pruebas, médicas, físicas y nutricionales, todo eso fue una medición bastante clara de los jugadores y nos permitió hacer trabajos adecuados para medir la exigencia de cada uno. Ya tenemos bases medibles de que a los jugadores se les puede exigir lo que les pedimos”, agregó Villalobos.

Para el jugador Gabriel Hernández, cada detalle que les pide el cuerpo técnico es aceptado con mucho compromiso, ya que los esfuerzos y sacrificios que hacen son muchos para estar en la Selección.

“Los trabajos han estado muy bien y es duro también porque tenemos que estar acá a las 4 de la mañana, entrenar cuatro veces a la semana y luego ir a trabajar, pero todos estamos de lleno con la Sele. Comprometidos con lo que nos piden y luchando para estar en la lista final desde ya”, dijo.

Por su parte, Leslie Ureña afirmó: “Retomar después de un parón de seis meses y venir aquí a entrenar temprano, 4 veces a la semana, es un sacrificio que al final valdrá la pena. Aquí nos piden esfuerzo, compromiso, puntualidad y tener la visión puesta en el Mundial, para representar a Costa Rica de la mejor manera”.