La madurez con la que habla refleja a esta joven que a su corta edad tuvo que buscar la independencia lejos del hogar para vivir su sueño en el fútbol. A sus 20 años, Sharon Jiménez vive cada día sin desaprovechar las oportunidades que se le presentan.

Esta seleccionada Sub 20 y oriunda de Buenos Aires de Puntarenas comenta que sus inicios en el fútbol fue duro lejos de su casa, pero hoy está segura de que todo lo vivido la hizo mejorar como deportista y como persona.

“Después de varios años viviendo acá, un día me pregunté si todo esto valía la pena, me había perdido estar cerca de mi sobrino que nació y lo he visto solo un par de veces; mi hermana terminó sus dos últimos años del colegio sin mi apoyo, porque siempre fuimos muy apegadas, y hasta mi perrito Pinky cuando escucha mi voz en videollamadas con mi mamá se va (risas)”, explicó Sharon.

La jugadora añadió: “El primer año fue difícil, pero hoy sé que sí valió y hay una frase que me gusta mucho de Miguel Arrázola (pastor colombiano) que dice ‘El que conoce su propósito no le tiene miedo al proceso’. Por eso sé que si estoy aquí es porque Dios tiene un propósito, lo tiene para mí, para ustedes y para todos los que escuchen. Todo el sacrificio que he hecho, en los estudios y dejar a mi familia, es por algo y ese algo no creo que sea pequeño”, comentó.

En cuanto a sus inicios, Jiménez empezó en el fútbol sala y fue hasta que llegó al colegio que se interesó por el fútbol 11.

“Comencé a los 10 años con el equipo de la escuela, jugando fútbol sala como pivot. Luego, en el colegio me dijeron que integrara el equipo y me pusieron con las de cuarto y quinto grado. A los 16 años fui a una final en Pacifico Sur y ahí estaba el profe Harold (López), a partir de ahí me llamaron a una visoría, no me fue bien, pero quedé convencida de que quería volver”.

Esta aficionada al FC Barcelona sueña con jugar en algún momento con el club azulgrana femenino, o bien, recibir una beca deportiva para jugar en Estados Unidos.

Es aficionada a la batería y a tocar ukelele, y cuenta que todos sus hermanos tienen talentos diversos como ciclismo, baile folclórico y canto.

Su madurez y su confianza en hacer grandes cosas en el deporte nacen gracias a su papá, quien le dio un valioso consejo.

“Recuerdo que mi papá siempre decía que aprovechara las oportunidades que el fútbol me daba… y diera el máximo en mí en todo. Hoy estar aquí me hace sentirme feliz y cómoda de estar en este grupo”, concluyó.

Puede ver la entrevista completa en el siguiente video.