Después de un mes de haber regresado a los entrenamientos, el entrenador de la Selección Sub 17, Harold Wallace, considera que el grupo está logrando cumplir los objetivos pese a que muchos jugadores no han mantenido un ritmo de competición constante.

Parte de la estrategia de Wallace es realizar breves pausas en los entrenamientos para explicar movimientos en las líneas ofensivas y defensivas. Asimismo, se practican jugadas a balón parado que fortalecen el proceso competitivo de la Sub 17.

“Hemos tratado de avanzar lo más rápido posible. Hubo un tiempo donde no pudimos contar con los muchachos (por las restricciones de la pandemia) y ahora que ya tenemos la posibilidad de tenerlos, estamos retomando algunos conceptos. Los muchachos han asimilado bastante bien el trabajo” comentó el timonel.

Además, se graban los entrenamientos para realizar análisis específicos de jugadas y realimentación de los jugadores tanto en el proceso individual como colectivo. Esta herramienta favorece una visión más amplia sobre los detalles del trabajo realizado en las prácticas.

“Faltan muchas cosas por mejorar, vamos corrigiendo de a poco. Afortunadamente, tenemos todas las herramientas para poder hacerlo. Analizamos muy bien los entrenamientos por medio de los videos, para ver qué correcciones hacer. Estamos en selección y es competencia; existen jugadores que también tenemos que observar y serán tomados en cuenta para poder darle forma al equipo final”, dijo Wallace.

Por su parte, el preparador físico Adrián Acosta se siente contento con el rendimiento que los muchachos demuestran en los entrenamientos, a pesar de la falta de competencia para algunos.


“Cuando vienen a la selección, ellos quieren mostrar un nivel alto. Entonces hay que ser más exigentes para mantener ese cuidado y que las sesiones sean más cortas y que ellos se sientan bien (…) No tenemos mucho de la parte física, pero podemos sacar ventaja de la parte técnica y táctica. Por ese lado, el cuerpo técnico está contento, porque hemos podido trabajar aspectos que antes no trabajábamos”, añadió el preparador físico.

Acosta considera que es fundamental comparar la evolución física de los jugadores para retomar el rendimiento competitivo y preparar al equipo para la eliminatoria mundialista, que todavía no tiene fecha.

“El objetivo desde la parte física es el poder observarlos en su evolución de estatura y peso. En esta categoría, hay que ver cómo terminan el año en relación a las pruebas que se realizaron al inicio, y también tener al jugador el mayor tiempo posible en los entrenamientos por una eventual competición”, explicó.

La selección Sub-17 finalizará el año manteniendo los objetivos planteados por el cuerpo técnico y afinando detalles bajo las órdenes del timonel Harold Wallace.