Viena, Austria. Cristian Gamboa es inquilino permanente del carril de alta velocidad. Ya sea en los clubes donde ha militado o a lo largo de su trayectoria europea, o bien con la camisa de la Selección, el liberiano recorre la parcela derecha como una gacela que los rivales ven pasar a lo lejos.

Gamboa está convocado para los partidos de esta fecha FIFA, luego de una larga ausencia por la emergencia sanitaria mundial que restringió tantas cosas, entre ellas el fútbol. “Vengo con una nueva ilusión, empezando este proceso hacia Catar, con las mismas ganas y contento de ver a compañeros que tenía tiempo de no ver”, afirmó este miércoles en Austria con su sonrisa infinita.

El lateral llega en un gran momento con su equipo, el Bochum de la segunda división de Alemania, donde es titular incuestionable. Disputó los siete partidos de la actual temporada, una regularidad que le transmite confianza para los retos que vienen.

“Cuando salí del Celtic (de Escocia) necesitaba eso, poder jugar domingo a domingo. En el Bochum las cosas se han dado muy bien, ya tengo año y medio así. Estoy feliz de haber encontrado ese equipo, así como todas las experiencias que me ayudaron a madurar como jugador”, agregó antes del entrenamiento con la Tricolor en suelo austriaco, de cara al amistoso ante Catar del viernes.

En su mochila de futbolista, Gamboa acumula un Mundial Sub 20 (Egito 2009) y dos mundiales mayores (Brasil 2014 y Rusia 2018). Una corrida suya inició el inolvidable gol del empate contra Uruguay, en el soñado debut de la cita brasileña. Son credenciales suficientes para colocarlo como uno de los elementos con mayor rodaje dentro del grupo, y voz autorizada para aconsejar a los jugadores más jóvenes.

“Me ha tocado vivir esos procesos con diferentes técnicos, por ejemplo con Rónald (González) allá en Egipto, por lo cual nos conocemos muy bien. Ahora me corresponde aportar eso, la experiencia, el saber cómo se juegan diferentes partidos de una eliminatoria, hablarles a los compañeros más nuevos”, añadió.

Pero hay otro aporte de Cristian Gamboa dentro de la intimidad de la Tricolor: es uno de los encargados de mantener el espíritu en alto con las bromas, las risas y todos esos pequeños detalles que convierten a un grupo de personas en un equipo, o incluso en una familia.

“Los que me conocen saben que me gusta estar siempre alegre, ayudar a esa unión entre los compañeros. Me gusta ser yo mismo; uno no puede dejar nunca esa esencia que lo caracteriza”.

Tiene 31 años, es uno de los referentes de la Sele y enfila hacia su tercer mundial de categoría mayor. A Cristian Gamboa le queda mucho combustible para seguir atormentando rivales desde su carril de alta velocidad.