Pruebas que se asemejan a momentos de un partido y bajo los nombres de Yoyo dinámico, CODA y ARIET (estas últimas por sus siglas en inglés) son algunas herramientas con las que se midió el nivel físico de los árbitros para el arranque de los torneos nacionales: Primera División, Liga de Ascenso y Femenino.

Durante dos días (miércoles y jueves) de esta semana, todo el panel conformado por 126 árbitros, árbitras y asistentes fue medido y evaluado por el preparador físico de la Comisión de Arbitraje, Jasson Rodríguez. Pero, ¿de qué tratan estas pruebas?

Los árbitros y árbitras centrales fueron evaluados por dos exámenes, el de velocidad que consistía en correr 4 veces 40 metros en menos de 6.00 segundos, y el “Yoyo dinámico”, un ejercicio de resistencia que consiste en realizar una serie de intervalos con conos por todo el campo de fútbol en el que el árbitro debe llegar antes de que suene un pito. Esta prueba inicia con un nivel 5 y finaliza en el 22.

“Es una prueba muy dura, pero es muy buena porque se asemeja a lo que hacemos en la cancha, esos desplazamientos, esos cortes y giros, son lo más parecido a lo que hacemos”, dijo el árbitro de Liga de Ascenso Carlos Salazar.

Por su parte, el réferi FIFA Benjamín Pineda habló sobre el profesionalismo que se debe demostrar en estas pruebas físicas.

“Siempre hay que estar por encima del nivel, incluso de los jugadores, porque las exigencias físicas año con año han subido sus demandas. Cada vez los jugadores son más rápidos y jóvenes, y eso implica que uno cada año es más viejo y por eso hay que estar esforzándose por mantener ese nivel deportivo de alto rendimiento”, comentó.

En el caso de los árbitros y árbitras asistentes, estos tuvieron que superar tres pruebas. Iniciaron con una llamada CODA, que evalúa su habilidad para cambiar de dirección.

Luego, deben realizar una segunda prueba, que es de velocidad y mide la capacidad del árbitro asistente para repetir cuatro carreras de 30 metros en menos de 4.70 s cada una. Para finalizar, deben realizar el ARIET, este mide la capacidad del asistente para repetir carreras hacia adelante y laterales durante un período prolongado con niveles de velocidad dentro del terreno de juego.

“Fueron pruebas de control, ya las hemos hecho, no es la primera vez, y esto es lo que nos hace es seguir demostrando que nosotros nos preparamos incluso en las vacaciones. El 31 (de diciembre) y el 1 seguimos entrenando para vernos bien, sé que mis compañeros también sacrificaron días de vacaciones para vernos bien en estas pruebas”, concluyó el árbitro asistente Juan Carlos Mora.

Con estas pruebas de control el preparador físico, Jasson Rodríguez, podrá evaluar el nivel de cada árbitro y continuar con el envío de trabajos diferenciados, ya sea para mantener o aumentar el nivel en el que se encuentra cada réferi.