Luego de casi seis meses de preparación, la Selección de Fútbol Playa se acerca a un primer pico de alto rendimiento, con la gira de fogueos que disputará la próxima semana en El Salvador.

El conjunto que dirige Sheidron Grau se entrena a partir de setiembre y dedicó los primeros meses a pulir la base física, que resulta indispensable en una disciplina tan demandante. Ahora que hay más oxígeno, las prácticas dan énfasis al aspecto táctico-técnico.

El combinado tico realizará una serie de amistosos a partir del 15 de febrero en suelo cuscatleco. Ahí jugará ante las selecciones de El Salvador y Guatemala y los equipos locales Garita Palmera (actual campeón de Primera División), UES y Barra de Santiago.

El entrenador Grau destacó la importancia de contar con estos fogueos. “Vamos a poner en práctica lo trabajado durante estos meses. Los partidos nos van a ayudar a dar experiencia, pues tenemos muchos jugadores jóvenes de cerca de 20 años y esta va a ser su primera participación internacional”.

El timonel agregó que jugar encuentros tan seguidos les permitirá afinar de cara al torneo clasificatorio de Concacaf, a disputarse el próximo mes de abril en una sede por confirmar. “Vamos a ver cómo estamos parados con respecto a los rivales del área. Tenemos los ojos puestos en el Premundial”.

Por su parte, Alejandro Villalobos, preparador físico de la Selección, explicó que llegar bien a esta gira en El Salvador no es opcional, sino una obligación.

“El futbol playa es muy exigente; aunque los jugadores pueden estar entrando y saliendo, la parte física debe estar al tope, para no quedar en desventaja en el segundo o tercer tiempo”, comentó.

Villalobos recordó que, con base en su experiencia en torneos internacionales, hay variables sobre las que no se tiene control, como los horarios: al momento de establecer la programación, a algunos equipos les toca jugar bajo el sol más pesado.

“Por eso el equipo tiene que llegar al 150%, para que el trabajo táctico se pueda desarrollar”, añadió el preparador físico.

El equipo se entrena varios días a la semana a partir de las 5:30 am, un horario diseñado para que los jugadores puedan terminar e irse hacia sus trabajos.

El experimentado José Pablo Calvo es uno de esos convocados que entra a la cancha de arena del Complejo Deportivo Fedefútbol-Plycem cuando el sol apenas está terminado de salir.

“Ha sido complicado, sabemos la responsabilidad que implica ser seleccionados. Tenemos que ajustar rutinas, no es solo entrenar, también hay que saber alimentarse y descansar bien. Es un esfuerzo grande, hay compañeros que vienen de las costas pero todos hemos hecho el espacio para que esto resulte bien”, indicó Calvo con mucho entusiasmo.