La integrante de la selección de baloncesto y futbolista en la década de los 40 y los 50, Teresita Muñoz “Tita Tere”, y la indígena Stephanie Blanco que milita en el fútbol español, serán las dedicadas de los encuentros amistosos entre las selecciones femeninas sub 20 de Costa Rica y España, que se realizarán este jueves y el próximo domingo.

Así lo informaron la ministra del Deporte, Karla Alemán, y el Presidente de la Federación Costarricense de Fútbol, Rodolfo Villalobos, previo al primero de los partidos que se desarrollará esta noche en el Estadio Nacional, en el marco de las celebraciones del Bicentenario de nuestro país.

En la actividad, el presidente de la República, Carlos Alvarado, la Primera Dama de la República, Claudia Dobles, la ministra del Deporte, Karla Alemán, y dirigentes de la Fedefútbol harán entrega de un reconocimiento a Muñoz, de 92 años de edad, una apasionada por los deportes que fue exseleccionada nacional de baloncesto y jugadora por varios años de fútbol femenino en la década de los 40 y los 50.

En el encuentro del domingo próximo al medio día, la dedicada será Stephanie Blanco, originaria de Talamanca, seleccionada nacional e integrante del club de fútbol femenino Sporting Club de Huelva de España.

La vicepresidenta de la República, Epsy Campbell, la Primera Dama, Claudia Dobles, la ministra del Deporte y representantes de la Federación estarán a cargo de entregar el reconocimiento a la deportista ese día.

Teresita Muñoz Rojas. Exseleccionada nacional de baloncesto y jugadora por varios años de fútbol femenino, reconoce que para las mujeres no fue un camino fácil practicar un deporte como lo es hoy en día. Recuerda que en esa época, algunos de sus familiares encontraban que los deportes podían ser “muy bruscos para las mujeres”, pero ella tuvo el apoyo de sus tías y de su madre para practicar su gran pasión: el baloncesto y el fútbol.

Con su pasión por la práctica del deporte, ella se sumó a mujeres que a principios del siglo pasado lucharon por la participación femenina en disciplinas de control masculino, como Cristina Lizano, entrenadora y creadora de equipos de baloncesto femenino, cuya contribución en la década de los 20 y los 30 fue invaluable para el empoderamiento de la mujer en el deporte y para superar prejuicios de género y de etnia.

Entre las discípulas de Lizano se encontraba, precisamente, Lidia Vargas -tía política de “Tía Tere” e integrante de la Galería del Deporte-, quien la motivó a seguir adelante a cumplir su sueño deportivo, al igual que su madre.

Teresita jugó con equipos como el Centro Sport, Casa Nueva York, Castalia, Versalles y fue capitana de la selección nacional de Costa Rica, con la que compitió en Guatemala, El Salvador, Honduras y Panamá.

Actualmente, sigue con ánimos de integrarse a los equipos, juegos, partidos, aunque sea como espectadora.

“Mi mensaje a los padres y madres de niñas es apoyarlas en el deporte, le tuve tanto cariño al deporte que me dediqué a él, y la familia, mi familia me apoyó, mi mamá, mis tías, eso me ayudó mucho. El deporte lo eleva, levanta el ánimo, es terapia”, dijo Tita Tere.


Stephanie Blanco.
Tiene 20 años de edad. Creció gran parte de su vida en el territorio indígena Bribri, específicamente en la pequeña comunidad de Amubri, donde dio sus primeros pasos en el fútbol, una pasión que la lleva en la sangre desde que tiene memoria.

Participó en la Copa Indígena 2012 y 2013 (realizada por Seprojoven), que ganó con su equipo F.C Koswak. Estos torneos le dieron la oportunidad de darse a conocer y tener contacto con otras compañeras del fútbol femenino.

En el 2017, tras una visoría realizada por exjugadores del Deportivo Saprissa,  la recomiendan y le dan  la oportunidad de tener unas sesiones de entrenamiento con el equipo femenino de primera división del Deportivo Saprissa.

En esta fase, tiene la oportunidad de participar en una visoría en el Complejo Deportivo Fedefútbol-Plycem para la formación de la U15, y es ahí donde logra concretar uno de sus grandes sueños: ser parte de la Selección Nacional.

Desde julio de 2021 es jugadora del Sporting Club de Huelva de España.

“Entre sacrificios y valentía, tomé la decisión de dejar a mi familia, siendo esto uno de los grandes sacrificios que he llevado a cabo en mi carrera. Con el pasar del tiempo fui mejorando y creciendo al punto en el que tuve la oportunidad de salir del país y jugar con otros equipos internacionales. Sin el apoyo de mi familia y otras personas todo lo anterior no lo hubiese podido lograr, han sido propulsores, ese plus que me dan energía para seguir día a día y en especial agradezco a mi madre; Noemy Blanco”, dijo.